Este local casi centenario mantiene viva la esencia de las antiguas tabernas de la capital. En La Venencia no encontrarás cervezas ni refrescos, ya que solo sirven Vinos de Jerez y Manzanillas. En su interior está prohibido tomar fotografías y se puede disfrutar de un ambiente histórico y sencillo en el que hasta hace poco no se admitía pagar con tarjeta y en el que nunca se han admitido propinas.