El establecimiento ocupa las antiguas caballerizas de una casa palacio situada en pleno centro de Sanlúcar de Barrameda. La decoración del local sigue una estética palaciega que se puede intuir por los altos techos, el mobiliario cortesano y por el gran espejo que da nombre al local. El Espejo combina la cocina divertida y creativa con producto local, un soplo de aire fresco en la gastronomía de Sanlúcar. Tiene una amplia gama de vinos con especial atención a los jereces y más concretamente a los de Sanlúcar. Una de sus especialidades consiste en un tartar de langostinos de Sanlúcar con tzatzini y ajo negro maridado con Manzanilla.